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Prevención

Cómo ordenar la rutina diaria del niño en dos semanas

La rutina diaria no es un horario rígido al minuto, sino un ritmo previsible en el que al niño le resulta más fácil dormirse, despertarse y moverse. No se puede cambiar en una tarde, pero con dos semanas de pequeños ajustes, sí. El artículo explica paso a paso por dónde empezar, cómo apoyarse en las referencias de la OMS, dónde encajar el paseo y qué hacer si el plan no funciona. Si el sueño o el bienestar de su hijo le preocupan, empiece por hablar con el pediatra.

Una buena rutina se adapta a la familia, no la rompe. Avance a pasos pequeños: adelantar la hora de dormir un cuarto de hora es más fácil que una hora entera.

— Idea de la redacción

Qué preparar

  • Una libreta o una nota en el móvil para apuntar el sueño
  • La tabla de referencias de la OMS por edad (está al final del artículo)
  • El acuerdo de todos los adultos de la casa para seguir un mismo plan
  • Ropa y calzado cómodos para el paseo diario
  • Un poco de paciencia: los primeros días los cambios pueden ir a trompicones
  1. Observe sin cambiar nada

    Los primeros días no corrija nada. Anote cuándo se acuesta y se levanta el niño, cuánto duerme de siesta, cuándo sale a pasear y cuándo come. Así verá la situación real y no la que parece a simple vista.

    Ejemplo ilustrativo: una madre se da cuenta de que su hija se duerme cada día a una hora distinta y los fines de semana, mucho más tarde que entre semana.

  2. Compare con la referencia para su edad

    Sume el sueño nocturno y las siestas y compare el total con el intervalo de la OMS para la edad del niño. Si queda claramente por debajo o por encima, anótelo como pregunta para el pediatra, no como una sentencia.

    Ejemplo ilustrativo: los padres de un niño de dos años ven que está dentro del intervalo y dejan de compararlo con los niños de los vecinos.

  3. Elija una hora fija para despertarse

    El ritmo del día se construye mejor desde la mañana. Levantarse a la misma hora entre semana y el fin de semana acaba arrastrando también la hora de dormirse por la noche.

    Ejemplo ilustrativo: la familia acuerda despertar al niño más o menos a la misma hora, aunque la noche anterior se haya acostado más tarde.

  4. Invente un ritual nocturno breve

    Juego tranquilo, lavarse, pijama, un cuento, luz tenue: el orden importa más que el contenido. Al repetirse cada noche, el ritual se convierte para el niño en la señal de que toca dormir.

    Ejemplo ilustrativo: el padre lee cada noche el mismo cuento corto y el pequeño va solo hacia la cuna en cuanto oye cómo empieza.

  5. Incluya movimiento cada día

    Un día activo favorece una noche tranquila. A los preescolares la OMS les aconseja mucho movimiento variado a lo largo del día; a los escolares, al menos una hora de actividad moderada o intensa.

    Ejemplo ilustrativo: el camino de la guardería a casa se convierte en un juego: saltar charcos, correr hasta la siguiente farola.

  6. Mueva la hora de dormir poco a poco

    Si el niño se duerme demasiado tarde, adelante la hora de acostarse poco a poco, un cuarto de hora cada pocos días. Un cambio brusco suele acabar en lágrimas y en un rato muy largo hasta dormirse.

    Ejemplo ilustrativo: en dos semanas la familia adelanta poco a poco la hora de dormir y las rabietas nocturnas van desapareciendo.

  7. Revise el dormitorio y la casa

    Una habitación tranquila y a oscuras, sin pantallas brillantes antes de dormir, ventilada y con una cuna segura. De paso, retire del alcance los productos de limpieza y los medicamentos y compruebe que las ventanas estén cerradas.

    Ejemplo ilustrativo: mientras recogen por la noche, los padres suben de paso el lavavajillas líquido a un estante alto y cerrado.

  8. Haga balance y apunte sus preguntas

    Pasadas dos semanas, compare las notas nuevas con las primeras. Lo que ha funcionado, lo que no y lo que le genera dudas le será útil en la próxima revisión con el pediatra.

    Ejemplo ilustrativo: los padres reúnen tres preguntas sobre la siesta y las plantean con calma en la revisión.

Errores habituales

  • Cambiarlo todo a la vez: hora de dormir, de levantarse, de los paseos y de las comidas en un mismo día
  • Comparar al niño con los hijos de conocidos y no con la referencia para su edad
  • Mantener la rutina solo entre semana y abandonarla por completo el fin de semana
  • Intentar cansar al niño con carreras justo antes de dormir
  • Buscar en internet la causa del mal sueño en vez de hablar con el pediatra
  • Darle cualquier cosa «para dormir» sin indicación médica

Si el plan no funciona

  • Si por el trabajo la tarde acaba siempre tarde, fije al menos la hora de levantarse y el ritual antes de dormir
  • Si no hay tiempo para pasear, convierta en movimiento el camino a la guardería o al colegio y los juegos en casa
  • Si los adultos de la familia no se ponen de acuerdo, pacten al menos dos o tres normas comunes
  • Si nada cambia o el sueño empeora, comente sus notas con el pediatra

Compruébelo usted

  • Conozco la referencia de sueño de la OMS para la edad de mi hijo
  • Tenemos una hora fija para despertarnos
  • Cada noche se repite el mismo ritual breve antes de dormir
  • El niño se mueve y sale a pasear todos los días
  • Los productos de limpieza y los medicamentos están donde el niño no llega
  • Tengo una lista de preguntas para la próxima visita al pediatra

Edad, sueño según la OMS y qué ayuda

EdadSueño diario según la OMS (con siestas)Qué ayuda
0–3 meses14–17 horasUn ambiente tranquilo, habitación oscura y silenciosa por la noche, un lugar seguro para dormir; las dudas sobre alimentación y sueño, al pediatra
4–11 meses12–16 horasGestos parecidos antes de dormir cada noche, actividad durante el día y paseos con luz natural
1–2 años11–14 horasHora fija para levantarse, siesta, mucho movimiento y juego a lo largo del día
3–4 años10–13 horasUn ritual nocturno breve, actividades tranquilas antes de dormir, al menos 180 minutos de actividad variada al día
  • Temas

    Mapa de temas: sueño y rutina, movimiento, revisiones y vacunas, seguridad en casa. Aquí también está el catálogo de artículos.

  • Métodos

    Enfoques generales sobre el sueño, los paseos y un hogar seguro, y cuándo llamar al pediatra o a los servicios de emergencia.

  • Preguntas

    Preguntas que conviene apuntar y hacer a su pediatra en la revisión: sobre vacunas, sueño y desarrollo del niño.

Fuentes

  • Organización Mundial de la Salud — recomendaciones de 2019
  • Organización Mundial de la Salud — recomendaciones de 2020

La información se revisó en la fecha de elaboración. Las recomendaciones de la OMS, los calendarios de vacunación y los programas de revisiones infantiles se actualizan de vez en cuando, así que consulte los detalles sobre su hijo con su pediatra.